Wayúu Tayá es una organización no gubernamental sin fines de lucro, que fue fundada por la modelo y actriz venezolana Patricia Velásquez. Desde su creación en el año 2002, la Fundación ha concentrado sus esfuerzos en ayudar a los Wayúu, una comunidad indígena de más de 450,000 personas.

La Fundación Wayúu Tayá ha podido ampliar sus esfuerzos por Latinoamérica en los últimos 10 años y ha ayudado a cientos de miles de familias indígenas.

Patricia

Misión

La Fundación Wayúu Tayá fue creada con el objetivo de ayudar a mejorar la calidad de vida de las comunidades indígenas en Latinoamérica, manteniendo y respetando sus tradiciones, culturas y creencias. La labor humanitaria se concentra en comunidades con necesidades primarias y problemas como la pobreza extrema y las deficiencias educativas que afectan el desarrollo integral de los niños.

Objetivos

  • Diseñar e implementar programas para mejorar la calidad de vida de las comunidades indígenas, respetando su autonomía y herencia cultural.
  • En alianza con otras organizaciones, crear centros comunitarios que permitan la integración de servicios en las áreas de salud, medicina, nutrición y educación preescolar y primaria para las nuevas generaciones indígenas.
  • Habilitar espacios adecuados para que las mujeres indígenas puedan trabajar y generar un ingreso, al tiempo que preserven sus tradiciones y costumbres.

Administración

La Fundación trabaja en conjunto con organizaciones aliadas y con Wayúu Tayá Foundation, organización con base en Nueva York.

EL PUEBLO WAYÚU

Los wayúu o guajiros son de los pocos grupos étnicos latinoamericanos que han sido capaces de preservar su cultura a través de los tiempos. Ellos tienen y hablan su propia lengua, wayunaiki, y habitan en la península de la Guajira.

Familia 

Las familias wayúu están organizadas en clanes y, a diferencia de la mayoría de las sociedades, el núcleo familiar es matrilineal. De esta manera, los hijos llevan el apellido de la madre y no el del padre. Las mujeres wayúu son el centro de la familia. Su presencia en el hogar simboliza respeto y unidad. Mientras los hombres deben salir a la calle para conseguir alimentos y recursos, ellas permanecen en casa para enseñar su cultura y creencias a los hijos.

Los hombres transmiten sus conocimientos sobre pastoreo, caza, pesca y construcción a los más jóvenes. Sin embargo, la obligación de educar a los pequeños no recae en el padre, sino en el tío materno, cuyos hijos heredan esta responsabilidad tras su muerte.

Costumbres:

El arte de tejido es un símbolo de creatividad, inteligencia y sabiduría para el pueblo wayúu. Por ello, el oficio de tejer es una práctica que se transmite de una generación a otra. La mujer wayúu enseña cómo hacer mochilas o carteras (llamadas “susu” en lengua wayunaiki) durante la pubertad. Durante esta etapa, a la que los wayúu denominan “blanqueo”, las jóvenes sólo pueden estar rodeadas de sus familiares del mismo sexo, de quienes aprenden todos los deberes y maneras propias de la mujer wayúu.

Cada mochila es elaborada por una sola persona, por lo que cada diseño es único y producto de un trabajo arduo. La mayoría de los tejidos son a base de formas geométricas. Su elaboración implica alrededor de 20 jornadas de ocho horas de trabajo. Las wayúu, además, producen objetos utilitarios como cacerolas y ollas. Estos enseres de uso doméstico son elaborados con arcilla hecha de arenisca blanca. La mitología es muy importante para la comunidad wayúu y por ello es un elemento constante en la artesanía que elaboran. Las formas y los colores que se dibujan en las piezas representan las creencias de este pueblo.